Hay un momento —cuando tienes unos 15 años— en el que lees
un libro, de esos que parecen infantiles, con dibujos, pero te gusta. Y años
más tarde lo vuelves a leer, y entonces te gusta no sabes si más, pero de una
manera diferente.
Y empiezas a darte cuenta de que más gente lo lee y habla de
él.
