La exposición está organizada con motivo de la presidencia húngara de la Unión Europea.
Kertész fue uno de los pioneros en el uso de las cámaras pequeñas (Leica, por supuesto), lo que le permitió innovar. Muchas de las cosas que hacen los fotógrafos actuales ya las hizo Kertész hace décadas. Ya lo dijo Henri Cartier-Bresson: “Inventemos lo que inventemos, Kertész fue el primero”. Lo que quiero destacar ahora, aparte de la importancia de esta colección, es el número sorprendente alto de fotógrafos de primer orden de origen húngaro.
También uno de mis favoritos, Brassaï, nació en Brassó, en lo que entonces era Hungría, aunque esa localidad ahora pertenezca a Rumanía. Algunas fotos de Kertész, aquí.