sábado, 19 de octubre de 2013

La vida es el arte del encuentro. 100 años de Vinícius de Moraes




Cuando te fijas en las letras de las canciones brasileñas más conocidas ves que Vinícius de Moraes es el autor de muchas de ellas. La MPB, la Música Popular Brasileña, habría sido otra cosa sin él. ¿Habría existido la bossa nova, la bossa sempre nova, sin él? Otra cosa.

Vinícius es uno de esos poetas que, como alcanzó la fama a través de la música popular, no es considerado como tal. Al revés, en los tiempos en los que era un funcionario en la carrera diplomática podía escribir y publicar como poeta, pero no estaba autorizado a trabajar como músico, y mucho menos a actuar en tugurios nocturnos. Hay que recordar que los antros en los que actuaban los músicos en aquél Río de Janeiro de los años 50, cuando la música era un ente que surgía de las nubes del humo y los vapores del whisky —en locales que se llamaban Tudo Azul, Rond Point, Carrousel, Dominó o Zum-Zum— tenían mala fama y peor realidad. Le costó mucho poder dar el salto. La música ganó al mejor letrista. La poesía perdió, suponen los estrictos, un vate. En el camino muchos ganaron un amigo.  

El poeta y diplomático de Moraes es, también, un personaje. Es “el blanco más negro de Brasil”, el que pasaba horas en la bañera llena de agua casi hirviendo, con libros, revistas, whisky y cigarros a mano. Cuando llegaba un amigo a visitarlo lo invitaba a entrar en su gran bañera; si llegaba un periodista desconocido a entrevistarlo, lo invitaba también.

Vinícius era un poeta y muchos de sus trabajos los hacía con músicos, sus parceiros. La relación más importante para la música fue la que tuvo con Antonio Carlos Jobim, pero muy importantes fueron las que mantuvo con Baden Powell, Toquinho y tantos otros. Para él, el trabajo en la música, como la vida en general, era el arte del encuentro.

Todas o casi todas las historias que se refieren a Vinícius no son tan simples como se cuentan. Cuando se dice que conoció a Tom Jobim en una tarde de tragos en Casa Villarino y que de una presentación casual salió su trabajo de Orfeu da Conceição (cuya adaptación al cine sería Orfeu negro y ganaría en 1960 el Oscar a la mejor película extranjera) olvidan que la colaboración estaba ya negociada pero todos querían estar presente en el encuentro fundamental de la historia de la música popular brasileña del siglo XX. Para entonces ya habían pasado muchas noches hablando hasta el amanecer en el bar de  Pescadores.

Antes de todo ello, a principios de los 50, Vinícius ya era un funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores  que intentaba redondear su escasa paga con algunos artículos en el periódico Última Hora, que incluían tanto críticas de cine como un consultorio sentimental que hacía bajo el seudónimo de Helenice.

Otro mito es que Vinícius y Tom compusieron Garota de Ipanema mientras bebían en la terraza del bar Veloso (que ahora se llama Garota de Ipanema) en la mítica esquina de Prudente de Moraes (el que fuera tercer presidente de Brasil, sin parentesco con V.) y Montenegro (que ahora se llama Vinícius de Moraes). Sí, es cierto que Helô (Heloísa Eneida Menezes) era una chica que impactaba al pasar (Menina que passa fue el título original de la canción, que tenía una letra muy diferente) y que iba al bar a comprar tabaco para su padre, o al colegio.

He estado cuatro veces en Río, y siempre he dedicado al menos una noche a este bar. Lo de dedicar una noche es cierto prácticamente de manera literal, en el sentido de que siempre son muchas horas las que se pasan allí, tomando caipirinhas y dejando pasar las horas disfrutando del ambiente y la compañía. Casi siempre he comprado una camiseta de las que venden con la partitura de la canción estampada. Llegué a tenerlas de bastantes colores. Después de pasar por ese local se disfruta mucho viendo amanecer en la playa.

Garota de Ipanema se estrenó en un show llamado O encontro que hicieron Vinícius, Tom y João Gilberto con Os Cariocas en 1962 en Bon Gourmet. Hay que recordar que fue la primera vez que Vinícius pudo actuar en público, con el permiso de su ministerio. No se veía bien que un diplomático hiciera esas cosas. Faltaba bastante para que se aceptaran cosas como que un ministro de Cultura tuviera días libres para poder hacer sus giras, como ocurrió con Gilberto Gil.

Aunque Vinícius vivió sobre todo en Río (cuando no estaba en Los Ángeles, París y otros destinos en su trabajo diplomático) me he encontrado su huella en diferentes lugares, como Salvador de Bahía. Igual que Río no se escapa sin una noche en el Garota de Ipanema, en Bahía tengo el rito de ir a la playa de Itapoã. Está un poco alejada de la ciudad y por eso tiene un ambiente muy relajado. Yo conocí la playa, como casi todos, gracias a Dorival Caymmi y Vinícius de Moraes, que le dedicaron canciones hermosas. Tarde em Itapoã es la más conocida y en ella el maestro relata cómo es una tarde en esta playa, donde se toma el sol, se pasea, se bebe agua de coco, se escucha la música de algún grupo de amigos que improvisa, se come lo que ofrezca el tabuleiro de una bahiana. Una vez contemplé allí mismo una ofrenda a Yemanjá, la dueña de las aguas, y los participantes entraban en trance sin que nadie les pagara para hacerles una foto. Vinícius decía que en Itapoã se puede ver al mundo entero girar, y muchas veces pienso que tenía más razón que un santo.

P.D. Vinícius murió a los 68 años, una pena porque quería hacer un espectáculo llamado Vat69 en honor de uno de sus whiskies más consumidos y con cuyo nombre hacía un juego de palabras con parte del nombre. Ésa no, sino la otra, ya que Vat y vate —poeta— se pronuncian igual en portugués. Hoy, 19 de octubre de 2013, se cumplen 100 años del nacimiento de Vinicius. Saravá.


4 comentarios:

  1. Saravá Vinícius!

    Muchas gracias por el artículo, me alegra ver que no soy el único apasionado por este poeta y diplomático que ha llenado mis noches de música y mis palabras de tópicos como el vagabundaje de la Tarde em Itapoã.

    Un saludo.

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  2. Era uno de mis poetas favoritos. Una gran pérdida.

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  3. Hola, Buenas días, escritor. Soy mujer de la India , en este momento estoy leyendo su artículo de viajes y turismo, y después de leer su artículo yo puedo decir que hay muy bien informaciones sobe viajes y turismo y también muy interesante. Es verdad que hay muchas informaciones sobre cultura de su país también. Yo personalmente quiero viajar a su país por ver y cercana de los lugares turístico. Realmente según de este blog su país es muy interesante. Cuando yo estaré en su país podemos dar información sobre viajes a India a usted.

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