miércoles, 1 de diciembre de 2010

TANZANIA: SERENGETI, SIN FOTOS

Aunque siempre pongo una foto, como mínimo, en cada entrada del blog, hoy no. Hoy no pongo fotos de esas leonas que vi acechando durante mucho tiempo a una familia de facóqueros y que, en un momento elegido por la hembra dominante, decidieron atacar. La escena final duró unos pocos segundos. Hubo una carga, los facóqueros detectaron el ataque, esquivaron a las leonas y salieron huyendo. Unas gacelas contemplaban la escena a pocos metros como si no fuera con ellas.

Tampoco voy a poner una foto del festín que se dio otra familia diferente de leones que cazó un búfalo y empezó a comer en cuanto recuperaron el resuello tras el esfuerzo. Las crías comían de las partes más blanditas, por la entrepierna, y a cada tirón que daban la pierna se movía como si el animal siguiera vivo. Eran cinco leones comiendo a la vez del búfalo, y tenían la cara ensangrentada: un festín salvaje. Vida y muerte, hambre saciada, felicidad para el vencedor. Hacía sol.

Y no pongo ninguna foto de estas escenas y de otras semejantes que viví en el Serengeti porque no las hice en esos momentos. Y no las hice porque preferí disfrutar del instante, observar por unos buenos prismáticos en lugar de obsesionarme en obtener unas imágenes que no serían excelentes. Tengo esas escenas grabadas aquí (toc, toc, golpecitos en la cabeza), y estoy contento. De vez en cuando hay que elegir, y yo lo hice.

1 comentario:

  1. Pues te felicito por la elección. Yo en ocasiones también lo hago. De hecho creo que las mejores fotos de mi carrera nunca las haré. Las llevo dentro de mi "caja de madera".
    Un abrazo Ángel.

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