lunes, 21 de noviembre de 2011

Jaén: Sierras de Cazorla, Segura y las Villas ¿Parque Natural o Parque Cultural?


P.Nat. Sierras de Cazorla, Segura y las Villas. Foto: Ángel M. Bermejo (c)

En España existen diferentes figuras de protección de espacios naturales, siendo las más conocidas las de Parque Nacional y Parque Natural. Una de las diferencias fundamentales entre ambas es que en un parque nacional no hay población humana estable (aunque hay alguna que otra excepción) mientras que en un parque natural sí puede haber población fija y se pueden llevar a cabo más actividades económicas que en el primero. En principio se puede pensar que los parques nacionales son más valiosos, que protegen espacios más puros, hermosos e importantes que los parques naturales.
Sin embargo, por esta misma definición, me parecen más interesantes los parques naturales, porque representan la posibilidad de una (razonablemente) buena relación entre el hombre y la naturaleza.
El Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y las Villas es el más extenso (2.143 km cuadrados) de los espacios protegidos españoles (es mayor que la provincia de Guipúzcoa, y casi igual a la de Vizcaya). Es una de las joyas de la provincia de Jaén, un extraordinario paisaje montañoso con curiosas formaciones geológicas, espesos bosques y abundante fauna (cabra hispánica, ciervo, jabalí, águila real, buitre leonado, etc.). En su interior se encuentra el nacimiento de los ríos Guadalquivir y Segura. Dentro de sus límites se han catalogado más de 2.000 especies de flora, y está considerado el segundo lugar con más endemismos de la península Ibérica. El recordado Félix Rodríguez de la Fuente lo sabía y rodó en este espacio muchos de los capítulos de la serie ibérica de El hombre y la tierra, su gran serie documental
Así que una visita a este parque ofrece la posibilidad de disfrutar de la naturaleza, hacer un poco de ejercicio, tener experiencias nuevas (como ver decenas de mamíferos salvajes desde el coche) y hacer descubrimientos sorprendentes.
Algunas de estas posibilidades, que viví en una visita de un solo día (hay infinidad de ellas más), fueron:
Caminar por el curso alto del arroyo Borosa:

Río Borosa, P.Nat. Sierras de Cazorla, Segura y las Villas. Foto: Ángel M. Bermejo (c)

Río Borosa, P.Nat. Sierras de Cazorla, Segura y las Villas. Foto: Ángel M. Bermejo (c)

Descubrir especies insólitas de flora como la Arenaria alfacarensis, que si las tocas se mueren:

Arenaria alfacarensis, P.Nat. Sierras de Cazorla, Segura y las Villas. Foto: Ángel M. Bermejo (c)

Descansar junto al nacimiento del río Guadalquivir:


video

Nacimiento del Guadalquivir, P.Nat. Sierras de Cazorla, Segura y las Villas. Imagen: Ángel M. Bermejo (c)


Descubrir fósiles de animales marinos donde menos te lo esperas:

P.Nat. Sierras de Cazorla, Segura y las Villas. Foto: Ángel M. Bermejo (c)

Caminar por el sendero de los tejos milenarios y llegar al que muchos consideran el árbol más viejo de Europa, con más de 2.000 años.

Tejo milenario, P.Nat. Sierras de Cazorla, Segura y las Villas. Foto: Ángel M. Bermejo (c)

Pero insisto en que me parece más interesante la mezcla de lo humano con lo natural. Y hay muchos más ejemplos de lo que parece a primera vista.
Por ejemplo, hay que tener en cuenta que buena parte de la gran masa arbolada del parque (se calcula que hay 200 millones de pinos) es de especies introducidas por el hombre, porque las especies autóctonas son el roble, la encina, el enebro, el quejigo, el madroño, etc. Esto enlaza con la curiosa historia de que parte de estos montes del interior de Andalucía fuera declarada en 1748 nada menos que provincia marítima, para explotar la madera para las necesidades de la Armada.

P.Nat. Sierras de Cazorla, Segura y las Villas. Foto: Ángel M. Bermejo (c)

También hay que tener en cuenta que especies muy vistosas de mamíferos como el gamo y el muflón han sido introducidas por el hombre (otras especies, que sí existieron y habían desaparecido, han sido reintroducidas). Que ello trajo consigo la desaparición del corzo. Que el lobo también ha desaparecido por la presión humana, lo que a su vez ha propiciado el aumento de población de los jabalíes. Que todos los quebrantahuesos que hay ahora en el parque (y en toda Andalucía) han sido también reintroducidos.

Burunchel, P.Nat. Sierras de Cazorla, Segura y las Villas. Foto: Ángel M. Bermejo (c)

Más allá de las pueblos que hay dentro de los límites del parque (en donde viven unas 20.000 personas), el monte ha sido un lugar explotado por el hombre desde tiempo inmemorial: se obtenía madera, piñones, resina, liquen, carbón, plantas medicinales, había caza, ganadería, etc., lo que ha llegado a crear un paisaje cultural, resultado del uso, del saberse adaptar, de vivir con la naturaleza.

Eléboro fétido, P.Nat. Sierras de Cazorla, Segura y las Villas. Foto: Ángel M. Bermejo (c)

Muchas plantas tenían un uso. Una de las más peculiares es el eléboro fétido (Helleborus foetidus), la más venenosa de la sierra. Esta planta es altamente tóxica por lo que se utilizaba para envenenar puntas de flecha, de ahí uno de sus nombres populares, la planta ballestera. La peculiar forma de sus hojas le ha dado también otro nombre: la marihuana de los tontos.
Uno de los aspectos más sorprendentes, por que lo ignoraba todo sobre ello, es lo que en la zona llaman resiego.


video
Resiego, P.Nat. Sierras de Cazorla, Segura y las Villas. Imagen Ángel M. Bermejo (c)
Es un concepto interesante: obtener un beneficio de un árbol, de un ser vivo, pero sin acabar con él, para poder volver a utilizarlo en el futuro. Ahora llamamos a eso “desarrollo sostenible”, pero la idea, con otro nombre, o incluso sin nombre, se ha aplicado en estas sierras desde tiempo inmemorial. Tal vez entrara dentro de lo que se consideraba “sentido común”.
Del viaje al Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y las Villas me quedo con la idea de haber caminado por un paisaje cultural. Y con el detalle del resiego, que da mucho en qué pensar. ¿Habías oído hablar del resiego alguna vez?






Algunas recomendaciones:
Restaurante El Curro, Burunchel, La Iruela 


7 comentarios:

  1. Muy interesante esto del resiego, licenciado Martínez.

    Realmente vale la pena visitar el Parque Natural/Cultural.

    ResponderEliminar
  2. ¡¡¡Que envidia!!! acabo de visitar a Jordi y ahora a ti y me tengo que plantear el ir por la zona, ya que entre vuestras fotos y comentarios hacéis que este rincón sea de lo más recomendable para un viaje por el parque.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  3. Dr. Busqué, el resiego me pareció algo muy muy interesante. Aunque descubrimos muchas más.

    ResponderEliminar
  4. Kai51, fíate de Jordi que sabe mucho y organiza cuanto antes una visita al parque de Sierras de Cazorla, Segura y las Villas.

    ResponderEliminar
  5. Otra vez soy yo Angel. Me ha encantado el reportaje de la Sierra de Cazorla, y también el de la sinagoga del agua..... increíble.
    Enhorabuena otra vez.
    Carlos R.Zapata.

    ResponderEliminar
  6. Yo estuve en Sierra de Cazorla 3 veces y creo que nunca me cansare de ir es maravilloso y inexplicable la paz que se siente la tranquilidad se desconecta totalmente de este mundo de consumismo puro , estar en contacto con la naturaleza te hace pensar cosas, y hacerte preguntas que normalmente no se te pasa por la cabeza yo recomiendo a todos los que pueda que vayan no se repentiran , y si podéis ir a la fuente del oso verán que es el agua mas fría que han podido tomar, y por la noche el cielo es impresionante y si queréis comer bien os recomiendo el bar los 11 hermanos en Coto Ríos.

    ResponderEliminar
  7. CUANDO VAYAN A CAZORLA NO COMAN NUNCA EN EL BAR LOS ROBLES .... EN ARROYO FRIÓ... PONE LA COMIDA MAS ASQUEROSA Y MAL PRESENTADA QUE JAMAS VI LA COCINERA NO SABE NI FREÍR UN HUEVO, PARECE QUE COCINA PARA LOS CERDOS , NO MERECE LA PENA GASTARTE UN CÉNTIMO ALI LAS TRES VECES QUE ESTUVE ME PASE PENSÉ QUE CAMBIARON PERO REALMENTE ASQUEROSO TODO YO OS LO ACONSEJO YA CADA UNO HACE LO QUE MEJOR CREE CONVENIENTE.

    ResponderEliminar