En una entrada anterior hablaba de un experimento muy curioso que había vivido sobre la línea del Ecuador, concretamente en el Museo de Sitio Intiñán. Éste es el lugar por el que realmente pasa el paralelo 0, a unos 200 metros del monumento conocido como Mitad del Mundo, que se encuentra a su vez a unos kilómetros al norte de Quito.
La experiencia que mostraba en el vídeo anterior no pretende tener ningún valor científico, y muestra un efecto que yo diría que es superior al habitual, cuando pretendes caminar en línea recta con los ojos cerrados. Tiene que ver, dicen, con el efecto de Coriolis.
Sin embargo, puedo decir que el resultado de esta segunda experiencia que muestro en el vídeo de hoy yo no podría explicarlo. He consultado a Jordi Busqué , uno de mis físicos de cabecera y que se mostró muy escéptico con mi primera prueba, no puede darme una explicación satisfactoria.
En fin, sólo queda ver el vídeo y que cada uno saque sus propias consecuencias.





