Siempre es bueno, para alguien como yo que lleva muchos años publicando reportajes en revistas y periódicos, empezar el año con una portada en los kioskos.
La revista deViajes publica en el número de enero un reportaje mío —texto y fotos, además de la portada— sobre la Riviera Maya, el gran destino turístico mexicano.
Tengo que reconocer que siempre había tenido una cierta prevención hacia la Riviera Maya, que consideraba un México falso, ajeno a la cultura y la vida del México real. He viajado por mi cuenta varias veces a México, y nunca había incluido este lugar entre mis destinos. Si siempre se dice que viajar te hace ver las cosas de una manera más amplia y con menos prejuicios, eso es lo que me pasó a mí. Viajé a la Riviera Maya con un objetivo profesional y me encontré con un lugar repleto de interés, con playas bellísimas, una naturaleza muy peculiar y apasionante. Tulum, al borde del Caribe, es una imagen mil veces vista en las fotos, pero es realmente hermoso. Y encontré a mucha gente apasionada por su trabajo. Éste último es un detalle que cada vez me interesa más, vaya donde vaya.
Éste es el número 153 de la revista deViajes. Puedo decir con orgullo que colaboro con esta revista desde el número 1, que es de las dos o tres que me obligan a trabajar con más profundidad los textos, que es prácticamente la única que me llama y me pide que haga un viaje para ellos. He hecho la cuenta y me sale que he publicado 70 reportajes —la mayoría texto y fotos— en estos 153 meses, con destinos que van desde Tenerife y el Expreso de La Robla a las Galápagos y los canales de la Patagonia, pasando por Estambul, Cachemira, Dubái, el Pantanal o las misiones de Chiquitos. Tengo unos cuantos más preparados para su publicación en los próximos meses.
La fotografía de la portada no es la mejor que he hecho en la vida, ni la que me ha costado más esfuerzo. Pero transmite una idea que es necesaria en el tema de los viajes y el turismo: es posible que quien la vea piense "yo quiero ser esa persona, yo quiero estar allí".
Poco después del viaje, realizado en marzo de 2011, publiqué algunas entradas en este blog. En ellas planteaba temas, comentarios e informaciones diferentes a los que se publican en las revistas. Éste es un tema sobre el que reflexiono frecuentemente, sobre si los contenidos de los blogs y las revistas deben ser diferentes o no. De momento, mientras una revista me pague por un tipo de contenidos, yo no puedo —creo que con toda lógica— adelantarlos en el blog.
¿Alguien tiene alguna idea que aportar al respecto de esta última reflexión?







